El chozno de un prócer tucumano elabora vino de alta gama en las sierras

Autor:

Mariana Otero - Revista Lugares

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Este encantador wine lodge invita a aproximarse a la historia de una pareja que dejó Buenos Aires para instalarse en San Javier y Yacanto y hoy propone una experiencia que combina arte, buena cocina y relax.

Gregorio “Goyo” Aráoz de Lamadrid lleva el mismo nombre que “el inmortal”, su antepasado prócer de la Independencia que luchó (y sobrevivió) en las batallas como asistente del general Manuel Belgrano.

Es chozno –sexta generación– del general tucumano Aráoz de Lamadrid, que Faustino Domingo Sarmiento en su libro Facundo calificó como “valiente de los valientes”.

Goyo y su mujer Ana Jordán lo honran dándole su nombre a la bodega boutique y al hotel que tienen en la pintoresca localidad cordobesa San Javier y Yacanto, en Traslasierra. El establecimiento es una apuesta al disfrute sensorial: combina enología, gastronomía, arte y naturaleza.

Se trasladaron de Buenos Aires a San Javier hace 15 años, después de vacacionar y enamorarse de la paz de las sierras y de la idiosincrasia del lugar. Compraron una hectárea en un área con un paso de servidumbre y luego fueron ampliando de a poco hasta las 13 hectáreas que tienen hoy. Como dicen, se dieron el permiso de hacer un jardín bello con vino y con arte.

La pareja cuenta que en los inicios no tenían en mente un proyecto de explotación turística sino que idearon el espacio a su gusto. “Empezamos a venir una semana al mes pero enseguida hicimos diez días y luego 15 y un día en chiste dijimos: ¿vivimos acá o vivimos allá?”, cuenta Goyo.

…En esos días en San Javier, Pedro Rosell se empeñó en descubrir qué tenía ese terroir que se diferenciara de los demás, cuál podría ser su identidad. ¿La respuesta? El monte nativo y las plantas aromáticas. “El monte y el polen de los árboles le da características particulares. El polen es microscópico, viaja por ahí y se pega a la capa externa de la uva que es adhesiva y absorbente”, explica Goyo. Las aromáticas (Traslasierra es uno de los lugares del país que concentra la mayor cantidad), a su vez, le dan un sabor particular, fuerza.

Las nativas, además, permiten la apertura del suelo lleno de piedra. “A la planta de viña le cuesta abrir. Ese estrés baja su cantidad de uva pero le proporciona más calidad”, detalla Gregorio. En Aráoz de Lamadrid cosechan y producen de manera artesanal vinos de alta gama sólo con uva propia.

Esta nota se publicó en La Revista Lugares de La Nación. Leela completa en el siguiente link

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