Un recorrido por su interior es un viaje a una mezcla de culturas: la estética musulmana y los signos religioso del judaísmo. Ambas conviven en perfecta armonía en un lugar súper atractivo. Está muy cerca del Cementerio Judío.

El barrio Josefov de Praga, donde se encuentra el Cementerio Judío, también alberga otro de los íconos de esta ciudad. A pocos metros del cementerio se levanta, majestuosa, la Sinagoga Española, considerada como una de las más bellas de Europa.
Su exterior e interior muestran detalles típicos del estilo morisco similar al que los musulmanes desarrollaron en Andalucía. Hay publicaciones que hablan de la gran similitud con monumentos hispano-musulmanes como la Alhambra de Granada. Recibió su nombre, precisamente, por su similitud con esa estética típica del sur de España. Se puede llegar a pie en 10 minutos. Así hicimos nosotros comenzando nuestro recorrido en el Puente Carlos y cruzando por el centro histórico.

Un recorrido por su interior es un viaje a una mezcla de culturas: la estética musulmana y los signos religioso del judaísmo. Ambas conviven en perfecta armonía en un lugar súper atractivo donde uno puede adentrarse en la historia de los viejos habitantes deteniéndose en la exposición “Judíos en Bohemia y Moravia”. Además de ver la historia, los visitantes podrán observar innumerables objetos de plata de otras sinagogas que fueron destruidas en la guerra y ahora están en el Museo. La exposición también recuerda la vida de algunos judíos famosos como el escritor Franz Kafka, el psicoanalista Sigmund Freud y el compositor Gustav Mahler.
Desde lo arquitectónico, el punto central del lugar es el suntuoso salón central decorado con elementos dorados mientras que su cúpula, también de gran belleza, permite que la luz natural inunde el recinto y destaque los colores de sus ornamentaciones. También destacan la sala central, sus galerías y los ventanales. Sobre todo, uno circular, detrás del altar con vidrios de colores que forman la clásica estrella de seis puntas. Imposible no sorprenderse con la armonía de tantos colores, luces y formas.

La Sinagoga Española, construida entre 1868 y 1893, fue utilizada por los nazis como almacén de los bienes que les confiscaban a los judíos.
La Sinagoga fue la última construida en Praga y actualmente, además de los ritos religiosos, es sede de calificados conciertos de música clásica. Junto a las sinagogas Pinkas, Maisel, Klausen y la Sinagoga Alta, integra el circuito religioso de la ciudad.
En su exterior, la sinagoga ha sido decorada con esculturas entre las que sobresale la de Kafka y que, por supuesto, es la más fotografiada del lugar.
Datos útiles
La Sinagoga puede visitarse todos los días de la semana excepto sábados y festividades judías. Horario: de Noviembre a Marzo: de 9 a 16:30. De Abril a Octubre: de 9 a 18. Valor de la entrada: 7,50 euros













