La prestigiosa revista Viajar ubica a la calle San Nicolás, al tope de sus calificaciones. Esta vía del Casco Antiguo navarro tiene un establecimiento de hostelería cada nueve metros y está custodiada por una iglesia fortificada del siglo XII.

Esta vía del Casco Antiguo navarro tiene un establecimiento de hostelería cada nueve metros y está custodiada por una iglesia fortificada del siglo XII. La revista Viajar ubica a la calle San Nicolás, al tope de sus calificaciones.
Hay una calle en Pamplona que concentra 30 establecimientos de hostelería en apenas 190 metros de recorrido, lo que supone una media de un bar cada 9,04 metros. Situada en pleno Casco Antiguo, la calle San Nicolás conecta la plaza del Castillo con la iglesia que le da nombre y ha llamado la atención de la revista Viajar, que le ha dedicado un reportaje en el que la define como «un referente gastronómico donde la cultura del pintxo (del euskera pincho, es una pequeña y elaborada porción de comida típica del País Vasco y el norte de España. Tradicionalmente consiste en un bocado servido sobre una rebanada de pan y sujeto con un palillo, aunque hoy en día abarca alta cocina en miniatura) alcanza su máxima expresión en Navarra».
El recorrido de esta calle comienza en la emblemática plaza del Castillo y finaliza ante la Iglesia de San Nicolás, un templo erigido en el siglo XII con función religiosa y defensiva. Este edificio fue concebido como bastión militar del Burgo de San Nicolás, uno de los tres núcleos que componían la Pamplona medieval. En 1222 sufrió un incendio provocado por vecinos del barrio de San Cernin, siendo reconstruida y consagrada en 1231 durante el reinado de Sancho VII el Fuerte. Sus muros fortificados, torre almenada y portada gótica presiden el final de la vía.
Entre los establecimientos de la calle la revista Viajar destaca la Vermutería Río (https://www.riovermuteria.com/), abierta en 1963 por la familia Barberena. Este local fue distinguido como Mejor Bar de Pintxos en el XX Campeonato de Pintxos 18/70 Euskadi y Navarra 2025. Su especialidad más reconocida es el «Frito de huevo», un huevo cocido bañado en bechamel y empanado que ha superado los dos millones de unidades vendidas desde que instalaron un contador en 2015.

La oferta culinaria de la calle incluye otros establecimientos de reconocido prestigio y la publicación especializada en turismo también destaca La Mandarra de la Ramos (https://lamandarra.com/), que presenta entre sus elaboraciones el frito de pimiento y la vieira gratinada como platos destacados. Por su parte, Casa Otano https://restaurantecasaotano.com/ ) ofrece el ajoarriero, una «preparación tradicional de la gastronomía navarra» que forma parte de su carta habitual.





