Entre el verde de los olivares y el azul del mar, la Ciudad Blanca de la región de Puglia invita a perderse en sus cuestas empinadas. Te presentamos una guía para recorrerla a pie o en tuc-tuc.

En nuestro road trip por Puglia, en el sur de Italia, llegamos a la bellísima Ostuni (provincia de Brindisi), a la que todos llaman la Ciudad Blanca. Está construida sobre una colina desde donde se ven los olivares, el mar Adriático al fondo y una marea de casas blancas.
Durante la Edad Media, las calles y las viviendas se pintaban con cal para dar más luz a los callejones estrechos y oscuros. Pero más tarde, en el siglo XVII, la cal ayudó a frenar la peste gracias a sus propiedades desinfectantes.
Hoy, los residentes del casco histórico están obligados por ley a repintar sus fachadas de este color níveo una vez al año.
El centro histórico (llamado La Terra) es un laberinto de escalinatas, arcos y pasadizos.

Los puntos imperdibles
# La Catedral de Santa Maria Assunta: Está ubicada en el punto más alto de la colina. Su fachada combina los estilos gótico, románico y bizantino. Lo que más nos ha impresionado es su rosetón de 24 rayos, uno de los más grandes de Europa, cargado de simbolismo solar y cristiano.
# El Arco de Scoppa: Se encuentra frente a la catedral. Originalmente era de madera y se reconstruyó en piedra en 1750. Une el Palacio del Obispo con el Seminario y tiene un aire al Puente de los Suspiros de Venecia.

# La Piazza della Libertà: Por allí pasa la vida social de la ciudad. Aquí se encuentra el Palazzo San Francesco (el ayuntamiento) y el Obelisco de Sant’Oronzo, una joya barroca de 21 metros de altura construida en agradecimiento al santo por proteger a la ciudad de las hambrunas y pestes.
# La Porta Azzurra: Un rincón que se volvió viral en redes sociales. Es una puerta de madera pintada de azul y verde enmarcada por una pared blanca, desde donde se pueden ver los campos de olivos y el mar.

Leyendas e historias
Siempre nos gusta conocer las historias y leyendas de los lugares que visitamos. Aquí hay algunas muy interesantes.
La madre más antigua del mundo
En el Museo de Civilizaciones Preclásicas de Ostuni se encuentran los restos arqueológicos de «Delia», una joven mujer paleolítica que vivió hace unos 28.000 años. Lo fascinante es que fue descubierta enterrada en una cueva cercana (Grotta di Agnano) en posición fetal y con los restos de su feto de 8 meses sobre su vientre. Es considerada la madre más antigua del mundo.
El milagro de Sant’Oronzo.
La gente es muy devota de este santo. Cuenta la leyenda que en 1656, mientras la peste asolaba el Reino de Nápoles cobrándose miles de vidas, Ostuni se salvó milagrosamente gracias a la intercesión de Sant’Oronzo.
El pueblo prometió levantar el obelisco en su honor. Cada año, del 25 al 27 de agosto, se celebra la Cavalcata di Sant’Oronzo, un desfile medieval donde jinetes y caballos vestidos con trajes rojos y bordados blancos escoltan la estatua de plata del santo por las calles de la ciudad.

Tips viajeros
Aceite de oliva. Un imperdible es probar el aceite de oliva local con denominación de origen (Collina di Brindisi). Toda la región de Puglia es tierra de olivos. Los campos que rodean Ostuni albergan algunos de los ejemplares más antiguos del Mediterráneo (algunos superan los 2.000 años de edad, protegidos por la Unesco).
Festival della Valle d’Itria: Si vas en verano, tu visita puede coincidir con el Festival Internacional de Música Clásica y ópera que se celebra desde hace más de 40 ediciones y que utiliza los patios del Palazzo Ducale y las plazas como escenarios líricos.
Probar el helado de la Cremeria Alla Scala. ¡Nos encantó! Nos sentamos en un banco en la calle a degustarlo antes de llegar a la cima de la colina. Está muy cerca de la Catedral de Santa María Asunta y del famoso Arco Scoppa. Es la parada técnica ideal para descansar después de subir a pie las cuestas empinadas del centro histórico.
Tuc-Tuc. Ostuni cuenta con el servicio de Tuc Tuc, también conocidos localmente como Ape Calessino, que son los tradicionales motocarros italianos de tres ruedas. Este es un recurso muy buscado por personas mayores, familias con niños o para quienes tengan dificultades de movilidad ya que el casco histórico es una colina empinada con calles de adoquines que pueden resultar exigentes o resbaladizas. Suelen concentrarse en la Piazza della Libertà (la plaza principal en la parte baja) y cerca de los principales parkings de la periferia. No funcionan únicamente como un taxi convencional; la mayoría de los conductores ofrecen tours guiados de 20 a 30 minutos. Se recomienda pactar el precio con el conductor antes de subir al vehículo.
Sólo el traslado: ronda los €15 a €20 por trayecto completo del vehículo.
Tours: Entre €15 y €25 por persona.
Además de los vehículos tradicionales, hay una nueva flota de tuc-tucs 100% eléctricos (tipo carritos de golf adaptados), que están ganando popularidad porque son silenciosos y respetuosos con el medio ambiente.












