A sólo 50 kilómetros de Cracovia se encuentra está pintoresca localidad polaca. Todo aquí recuerda a Juan Pablo II.

En nuestra ruta de Cracovia a Varsovia, en la fascinante Polonia, realizamos una parada en Wadowice, una pintoresca comunidad de 18.000 habitantes recostada sobre el río Skawa.
La ciudad con edificios decimonónicos y hermosas calles adoquinadas en este rincón del Voivodato de Pequeña Polonia es la ciudad natal de Karol Wojtyła, el “Papa viajero”, el santo Juan Pablo II.

El punto neurálgico es la Plaza del Mercado (Plac Jana Pawła II). Allí domina la escena la imponente Basílica del Ofrecimiento de la Santísima Virgen María, un templo barroco del siglo XV.
Al aproximarnos a la entrada del templo, la explanada se transforma en un mapamundi grabado en piedra. Allí están inscriptos, uno a uno, todos los lugares y países que el papa Juan Pablo II visitó durante su extenso pontificado. Buscamos, por supuesto, a Argentina ya que estuvo dos veces en el país: en 1982 durante la guerra de Malvinas, y en 1987, durante la presidencia de Raúl Alfonsín.

Caminar por esa superficie es caer en la cuenta de por qué se lo conoce cómo el “Papa peregrino”. En sus 26 años de pontificado hizo 104 viajes internacionales y, llegado a lugares remotos.
En el interior de la basílica, se encuentra la pila bautismal original donde Wojtyła fue bautizado en 1920. También vimos la placa que recuerda que el Papa volvió a su casa en tres oportunidades: 1979, 91 y 99.

El museo
A unos pasos de la iglesia, en la calle Kościelna 7, se encuentra el Museo Casa Familiar de Juan Pablo II. La antigua residencia de la familia Wojtyła fue intervenida para crear un recorrido moderno e interactivo que recrea las habitaciones de los años 1920 y 1930, permitiendo comprender la vida cotidiana de la Polonia de entreguerras. Hay objetos de su juventud —como las mochilas y botas que usaba en sus caminatas por la montaña— y el arma original utilizada por Mehmet Ali Ağca en el atentado de 1981 en la Plaza de San Pedro.
La Browning está colocada en el centro de la sala, embutida dentro de una caja metálica en el piso, protegida por un vidrio reforzado.
Justo al lado de la pistola, se exhibe un pequeño trozo de adoquín original de la Plaza de San Pedro, con el que Ali Ağca tropezó mientras intentaba escapar tras efectuar los disparos, lo que permitió que la monja italiana sor Letizia Giudici y la policía lo redujeran.

El pastel papal
Wadowice también es conocido por el pastel preferido de Wojtyla: la Kremówka Papieskie (un milhojas con crema). Así, como todos los viajeros que encontramos en el lugar, nos sentamos en una terraza en la plaza a probar este pastel tradicional polaco.
Son dos capas de hojaldre crujiente rellenas de una crema pastelera densa, suave y aromatizada con un sutil toque de alcohol, coronadas con azúcar impalpable.
La historia detrás de su popularidad es una de las anécdotas más escuchadas. Durante su visita a la ciudad en 1999, el Papa recordó que al terminar sus exámenes de la secundaria, competía con sus amigos en una pastelería de la plaza para ver quién podía comer más porciones. Al parecer, ganó; y el pastel pasó a la historia.

TIPS VIAJEROS
Cómo llegar desde Cracovia Wadowice está a unos 50 km al sudoeste de Cracovia y es un destino ideal para recorrer en medio día o un día completo.
El tren es la opción más cómoda. Los trenes regionales parten desde la estación central de Cracovia (Kraków Główny). El trayecto demora alrededor de 1 hora y 15 minutos a 1 hora y 30 minutos.
La Estación de tren de Wadowice queda a unos 10-15 minutos a pie (aproximadamente 1 km) de la Plaza del Mercado a través de una caminata recta y sencilla.
También se puede llegar en ómnibus. Salen desde la Estación Principal de Autobuses de Cracovia (MDA), ubicada justo al lado de la estación de trenes.

Visita al Museo Casa Familiar de Juan Pablo II
Ubicación: Calle Kościelna 7, a metros de la Plaza del Mercado.
Entradas: Es fundamental reservar o comprar los tickets online con anticipación a través de su sitio web oficial, especialmente si se quiere hacer la visita guiada en un idioma específico (ofrecen guías en español). Los cupos por hora son limitados. El recorrido completo lleva aproximadamente entre 1 hora y media y 2 horas.
Día de acceso gratuito: Suele ser el martes, aunque requiere reserva previa para asegurar el cupo.
Idioma: Al ser un centro de peregrinación internacional, en el museo, la Oficina de Información Turística y las principales cafeterías de la plaza se habla inglés, y es común encontrar folletería o asistencia en español.
Moneda: En Polonia se utiliza el Złoty (PLN). Aunque el uso de tarjetas de crédito y débito (o pagos sin contacto con el celular) está generalizado en museos, trenes y cafeterías.
Gastronomía: Las pastelerías y confiterías de la plaza abren alrededor de las 8 y son el lugar obligado para probar la famosa Kremówka. Para almorzar, los restaurantes de los alrededores de la plaza sirven platos típicos de la cocina polaca (como los tradicionales pierogi o sopas como el żurek) a precios más bajos que en el centro histórico de Cracovia.
Cuándo ir
De mayo a septiembre hay un clima ideal. El 18 de mayo (aniversario del nacimiento de Karol Wojtyła) son las fiestas patronales.


















