Dorf Tour: un circuito turístico para descubrir Villa General Belgrano

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A bordo de un pintoresco tranvía, este city tour propone un viaje de 45 minutos por la historia, la arquitectura alpina y las raíces centroeuropeas.

Desde hace casi dos años, los turistas que llegan a Villa General Belgrano, en el corazón del Valle de Calamuchita, tienen la opción de conocer los principales atractivos de la localidad a bordo de un vehículo que recrea a un antiguo tranvía. 

La experiencia se complementa con acordes de música típica alemana y un conductor vestido con la indumentaria de sus pioneros.

Se trata del Dorf Tour —dorf significa pueblo en alemán—, una propuesta que parte desde la plaza José Hernández durante todo el año. Sus frecuencias diarias varían según la temporada para adaptarse al flujo de visitantes que llegan a esta villa de marcada identidad centroeuropea, que fue seleccionada como uno de los ocho destinos que representarán a la Argentina ante ONU Turismo para el prestigioso galardón internacional Best Tourism Village.

Matías Flores Siletto es uno de los encargados de guiar este recorrido de 45 minutos que nace y termina en la plaza central. “El trayecto va acompañado por un relato que repasa toda nuestra historia, mechado con las melodías tradicionales que tanto se escuchan durante la Oktoberfest”, detalla. 

El joven viste el atuendo típico germano: un lederhosen (pantalón de cuero con tiradores), camisa y un sombrero ornamentado con pines y el clásico corbatín.

Este circuito guiado fue diseñado para sumergirse por completo en las raíces, la arquitectura alpina y los secretos fundacionales del lugar. El itinerario recorre el centro de punta a punta: pasa por el Salón de Eventos, la Torre del Reloj, la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario, la Casa Alemana Rosamunde, la vieja terminal de ómnibus, el predio de la Fiesta de la Cerveza, el Paseo de los Arroyos y las callecitas de los barrios históricos.

Durante el viaje, Matías explica que los primeros alemanes en llegar a la zona fueron Pablo Heintze y Jorge Kappuhn. Ambos pioneros arribaron a la región en 1929 buscando un clima y un entorno similares a los de su patria, con la firme idea de impulsar cooperativas agrícolas y proyectos de forestación. Juntos adquirieron el paraje conocido en ese entonces como “El Sauce” y lotearon las tierras para venderlas a familias de la colectividad. Con los años, la llegada de austríacos y otros migrantes de Europa Central terminó de moldear la fisonomía cultural del asentamiento.

El relato guiado durante la excursión también se detiene en un curioso quiebre histórico: en 1943, tras un confuso episodio político local derivado del contexto de la Segunda Guerra Mundial (la quema de una bandera argentina), las autoridades nacionales decidieron intervenir y rebautizar el pueblo con el nombre del creador de la enseña patria: Villa General Belgrano.

A lo largo del trayecto, la historia revela facetas fascinantes. En diciembre de 1939, tras la Batalla del Río de la Plata, el enorme buque Admiral Graf Spee fue hundido por su propio capitán frente a Montevideo. Gran parte de la tripulación buscó refugio en Argentina, y más de 130 de aquellos marineros alemanes decidieron radicarse definitivamente en Villa General Belgrano, dejando una huella imborrable en la comunidad.

Cerveza artesanal y sabores 

La evolución de la villa está ligada, por supuesto, a sus fábricas de cerveza artesanal, pioneras en el país. Hoy conviven más de una docena de emprendimientos locales que cobran protagonismo absoluto durante la Oktoberfest, un evento que convoca a multitudes cada mes de octubre.

La Fiesta Nacional de la Cerveza —que nació en la década del 60 en la plaza central usando un sulky como escenario— es actualmente la tercera más grande del mundo, superada únicamente por las de Múnich (Alemania) y Blumenau (Brasil).

La gastronomía centroeuropea es otra de las paradas conceptuales del tour, ya que el tranvía pasa por varios de los restaurantes donde se preservan las recetas alemanas. El plato insignia indiscutido es el Goulash con Spaetzle, mientras que el postre obligado para el té de la tarde es el Apfelstrudel (pastel de manzana). 

El calendario local se completa con otras dos grandes celebraciones dulces: la Fiesta de la Masa Vienesa y la del Chocolate Alpino.

Cómo sumarte al Dorf Tour

Horarios: Funciona todos los días. Por la mañana, de 10:30 a 12:30. En invierno, el turno tarde opera de 15:00 a 18:00, mientras que en verano lo hace de 16:00 a 20:00.

Precios: $18.000 por persona (con un descuento a $16.000 abonando en efectivo).

Contratación: Los pasajes se pueden adquirir de manera presencial en la plaza José Hernández, escaneando los códigos QR disponibles en distintos comercios de la localidad o de forma anticipada a través de su página web.

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